Mostrando entradas con la etiqueta MELE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MELE. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de septiembre de 2016

La versalita

      
      La versalita, como su nombre indica, no es otra cosa que una versal pequeña. Por su tamaño, la letra puede ser minúscula, versalita, seudoversalita y mayúscula (o versal). Una versalita tiene el dibujo de una mayúscula, pero el tamaño aproximadamente de la minúscula.

Minúscula, versalita y mayúscula (foto del MELE)

      La mayúscula recibía el nombre de versal por la antigua grafía según la cual se escribía con mayúscula inicial la primera palabra de cada verso. Esta grafía ya ha caído en desuso, al igual que su nombre, sinónimo de mayúscula. La mayúscula pequeña, la «mayusculita», es la llamada versalita.



Versalitas y seudoversalitas


      La versalita es, así pues, una mayúscula pequeña, del tamaño aproximado de una minúscula. Para que se trate de una versalita verdadera, las astas de la letra deben tener las mismas dimensiones en anchura que la correspondiente mayúscula. Dice Sousa en el OOTEA que «esto dota a la versalita de una rara hermosura». La seudoversalita, por su parte, se obtiene por la simple reducción de la mayúscula, de un 75 a 82 % aproximadamente de su tamaño original, donde se reduce todo: altura y anchura. Eso es lo que hago yo aquí, en este blog gratuito, y me tengo que conformar hasta que aprenda a poner versalitas verdaderas (si alguien sabe cómo, que me deje un comentario y se lo agradeceré eternamente). Frente a la «rara hermosura», lo que yo uso es una «letra canija y estrecha». Cierto es.

Arriba: versalitas; abajo: seudoversalitas.
Se observa que las astas de las versalitas son más anchas que las de las seudoversalitas
(foto de la Wikilengua)


Usos de la versalita

      
      El uso de la versalita se recomienda en varios casos, pero me centraré en los más habituales, los que yo creo que puedes necesitar. Todos los usos de la versalita los encuentras en el OOTEA de Martínez de Sousa.

1. En los apellidos de los autores en las bibliografías.





2. En los apellidos en las firmas de prólogos, artículos, poesías, citas, lemas, etc.



Firma del prólogo del Manual básico de lexicografía (¡y salgo hasta yo!)



3. Los apellidos de los autores citados en los índices alfabéticos (aunque también pueden escribirse con minúsculas), siempre que el índice onomástico no esté separado del de materias.


En un índice alfabético, los apellidos pueden ir en versalitas...
... pero en un índice onomástico, no.



4. Las cifras romanas, siempre que la palabra que antecede esté escrita con minúscula inicial, como los siglos, volúmenes, tomos, etc.: en «siglo XXI» las cifras se escriben con versalitas, frente a «Luis XVI», con mayúsculas. Así se regulan alturas y queda todo más equilibrado visualmente.

5. Las siglas. Tradicionalmente, las siglas se escribían con mayúsculas y puntos: O. N. U., con espacios, o O.N.U., sin ellos. Posteriormente se eliminaron los puntos y, en su caso, los espacios: ONU. En la actualidad, por la falta de estética que presenta un texto en el que haya siglas, la norma es escribir las siglas en versalitas: ONU. Las mayúsculas resaltarían excesiva e innecesariamente en el texto, y no hay ninguna justificación para ello. 
Si hubiera letras minúsculas, estas se respetan.

6. Las palabras Cuadro, Tabla, Figura que se colocan como antetítulo en los cuadros, tablas o figuras correspondientes.

Foto tomada del MELE



¿Cómo escribo en versalitas?


      En Word, las versalitas se encuentran en el cuadro de diálogo Fuente, apartado de Efectos. En teoría, se entra ahí y se marca y se desmarca para escribir en versalitas.


      Quizá la opción más sencilla sea sacar el botón al menú Inicio: si lo pulsas, escribes en versalitas; si seleccionas un texto y luego lo pulsas, lo conviertes a versalitas. Yo lo tengo aquí, al lado del de cambiar mayúsculas y minúsculas, ya que, por lo general, en los textos que corrijo me encuentro mayúsculas que hay que cambiar por versalitas. Para ello, hay que ponerlo primero en minúsculas, por lo que es muy útil tener los dos botones juntos.



      Espero haberte ayudado. Si necesitas más información sobre el uso de las versalitas, la tienes en la Ortografía y ortotipografía del español actual, de Martínez de Sousa, de la editorial Trea. Si tienes alguna duda o comentario que hacerme, ¡hazlo y te responderé encantada!


domingo, 28 de agosto de 2016

Las herramientas de un corrector: manuales básicos

      
      Un corrector, cuando se enfrenta a un texto, debe dudar de todo y sobre todo debe saber dónde encontrar soluciones. Son básicos el Diccionario de la lengua española, que suelo consultar en línea, aunque también lo tengo en papel, el Diccionario panhispánico de dudas y la Ortografía de la lengua española, así como gramáticas, diccionarios de sinónimos... Un corrector debe además rodearse de una bien nutrida biblioteca en la que figuren obras de consulta específicas a las que acudir para resolver sus problemas. Finalmente, existen también manuales y diccionarios imprescindibles, esenciales, de esos que compras, lees (sí, hay diccionarios que merecen ser leídos de cabo a rabo) y colocas en un plúteo «de honor» pero, al final, siempre los tienes encima de la mesa de trabajo. En mi caso son cuatro libros, los cuatro de José Martínez de Sousa, y son los siguientes:


Manual de estilo de la lengua española (MELE)

      Este es el manual imprescindible para todo corrector que se precie. Aunque es un manual de consulta, y como tal lo tengo siempre a mano en mi escritorio, en su día me leí la tercera edición, más de setecientas páginas... dos veces.

      El manual se divide en dos partes muy diferenciadas: la primera, «El trabajo intelectual», ofrece los elementos básicos para escritores, editores, traductores o correctores, resolviendo dudas y aportando informaciones en los campos del trabajo documental (citas, bibliografías...), la escritura (problemas de redacción, extranjerismos...), la ortotipografía y la bibliología; la segunda parte es un «Diccionario de materias» en el que se exponen alfabéticamente las materias dudosas y las normas que afectan a cada una de ellas. Encontramos, además, cuadros de unidades de medida, de topónimos extranjeros, de signos ortográficos, monetarios, musicales, matemáticos... También puede resultar interesante un apartado de la introducción que incluye una «Bibliografía específica para escritores y traductores», donde se recogen diccionarios, manuales de estilo, de tipografía, etc.


Ortografía y ortotipografía del español actual (OOTEA)

      Si bien el MELE contiene un apartado de ortotipografía, esta obra específica es fundamental para un corrector. Se divide en dos libros: el primero, «Ortografía usual», recoge los principios normativos básicos de la escritura, la atildación de las palabras, su división a final de línea, el empleo de los signos de puntuación, de las mayúsculas iniciales, etc.; el segundo, «Ortografía técnica», ofrece una incursión en la ortotipografía, alfabetización, notas, citas, citas bibliográficas, índices, cuadros, etc. Cuando voy a consultar este manual, ya se me abre solo por el cuadro de abreviaturas bibliográficas...



Diccionario de usos y dudas del español actual (DUDEA)
      
      Este libro recoge alfabéticamente los errores de escritura y expresión más frecuentes. Abreviamientos, alografías, barbarismos o solecismos ocupan algunas de las entradas de este peculiar diccionario. Son muy útiles las explicaciones de los extranjerismos, especialmente los anglicismos, que en la actualidad tienen un enorme peso en todos los ámbitos de la lengua. ¿En qué se distinguen los adjetivos cerúleo y céreo? ¿Es correcto el uso del anglicismo freelance? En este diccionario encontrarás las respuestas. También se pueden consultar dudas sobre el uso más actual de la lengua en la web de la Fundéu


Diccionario de uso de las mayúsculas y minúsculas

      El uso de la mayúscula inicial frente a la minúscula obedece, en algunos casos, a razones subjetivas. Existe la tendencia a escribir con mayúscula aquello que nos parece importante, pero muchas veces esa mayúscula es errónea, y por otra parte hay palabras que, según el contexto, se escribirán con mayúscula o no. 

      Como el propio Sousa nos explica, la Academia ofrece unas normas insuficientes y, en algunos casos, contradictorias, pues lo que se prescribe en la ortografía no siempre se aplica en el Diccionario. A esta falta de coherencia hacen referencia otros ortógrafos como Moliner, Polo, Carnicer... Por este motivo, este diccionario de mayúsculas y minúsculas es un pequeño faro imprescindible para llevar a cabo la labor de corrector de la manera más digna posible, aunque ello suponga no seguir siempre fielmente los preceptos de la RAE



Hace unos meses colgué esta foto en mis redes sociales para demostrar que ese galguito, que estaba en adopción, no comía gatos... Chis lo observaba sentada en mis manuales de Sousa :) 

Si te ha gustado... anímate y ¡comparte!

Por aquí ando: